
Los
espejos
siempre han sido un importante elemento decorativo. Usados como
accesorio ornamental, los espejos crean un look completamente nuevo
en una estancia y sus posibilidades prácticas son considerables.

Cuidadosamente
ubicados, los espejos crean una sensación óptica de
mayor profundidad dado que aportan luz al reflejar toda la que recogen
del exterior. Utilizados principalmente por su funcionalidad, siempre
se han instalado en zonas muy específicas de la casa como,
por ejemplo, en el hall de entrada. Un lugar lógico por otro
lado, ya que permite darnos un último vistazo antes de salir.
Pero la función decorativa de un espejo también es
importantísima y, en ocasiones, no se aprovecha de la forma
más adecuada.

En TAM-WOMA,
hemos desarrollado una línea de artículos que pretende
ofrecer una doble función, práctica y estética.
Esta serie de espejos combina en un mismo marco excelentes litografías
llenas de color y una luna de espejo, doblando así el valor
potencial del conjunto. Los efectos que se consiguen son realmente
asombrosos, haciendo de la pieza un ornamento único, imposible
de que pase inadvertido.


En
una línea igual de vanguardista ubicamos nuestra colección
de espejos
WIDE. Se trata de espejos fabricados
a partir de una ancha moldura de madera decorada a mano por nuestros
propios pintores. Ofrecemos tres tipos de moldura, de forma y tamaño
diferentes pero con los mismos acabados en común y la posibilidad
de fabricar estos espejos en cualquier medida.

Da igual si
se colocan en un vestidor o como cabecera de cama, si están
colgados o si simplemente están apoyados en el suelo y recostados
contra una pared, el efecto que proporcione este artículo
nunca será el mismo: ¿será un cuadro o será
un espejo? Según se mire…